Su última ruta jacobea fue la más importante para él, ya que decidió realizarla tal y como se solía hacer en la época medieval: partiendo desde la puerta de su casa y teniendo como punto final Finisterre. Dicha peregrinación la inició un 14 de marzo de 2008 y tardó menos de un mes en concluir su gran sueño.

En el año 2010, dos años después de haber conseguido su meta, le diagnosticaron ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) y pese a su grave deterioro, decidió comenzar a escribir «El Gran Caminante: desde el hogar hasta el final de la Tierra», resultándole todo un reto y un enorme esfuerzo su consecución.

Luchador hasta el último momento pese a la enfermedad

En este libro, al autor narra sus experiencias tanto físicas como internas y espirituales durante su peregrinación, introduciendo también anécdotas y recuerdos de su niñez y adolescencia. Describe que este Camino «llega a convertirse en ese encuentro con la vida misma» y termina siendo una autobiografía.

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FUENTE: CAUDETE DIGITAL